Una polka le hizo bailar
el picaflor a la Rosa,
la rosa se tornaba
roja de tanto calor,
y ni un pétalo movía
aunque moría de amor.
-Ay, don Picaflor,
mis peciolos me aprietan
y mis sépalos me dan calor.
-Pero mi dulce doña Rosa,
si una polka no la mueve
¿porqué tanto calor?
-Y será, don Picaflor,
que las rosas a veces
sufrimos males de amor.
-Yo la curo, doña Rosa,
no se apene ni sonroje
que yo también al mirarla
me estoy muriendo de amor.
Está nio muy bueno, bien jacú co ña rosa, ndera... pero eso nomás co es la verdad: el amor jei chupe´mueve el mundo
ResponderEliminar