miércoles, 18 de mayo de 2011

La rosa y el picaflor

Una polka le hizo bailar
el picaflor a la Rosa,
la rosa se tornaba
roja de tanto calor,
y ni un pétalo movía
aunque moría de amor.
-Ay, don Picaflor,
mis peciolos me aprietan
y mis sépalos me dan calor.
-Pero mi dulce doña Rosa,
si una polka no la mueve
¿porqué tanto calor?
-Y será, don Picaflor,
que las rosas a veces
sufrimos males de amor.
-Yo la curo, doña Rosa,
no se apene ni sonroje
que yo también al mirarla
me estoy muriendo de amor.